Sin protección en el tejado: inseguridad en la construcción
Hacer equilibrios en la cuerda floja es lo que saben hacer muy bien los dos jóvenes de la foto. No son trapecistas y su trabajo no se desarrolla bajo la carpa de circo. Son obreros de la construcción, de esos que encabezan las listas de siniestralidad laboral en España. Estos dos equilibristas se "jugaban el tipo" en
Pola de Somiedo, en
Asturias bajo el justiciero sol de Agosto. Seguramente, no sufrirán ningún percance y acabarán el edificio en el que trabajan y no se sumarán a los más de 8.600 accidentados de la construcción que, en lo que va de 2007, suma ya el principado de
Asturias. A lo mejor no utilizan el meterial de protección porque no quieren; quizás no lo tengan. Tal vez lo pidieran y les contestaran: "No subas si no quieres. Ya subirá otro... Y mañana no vengas...". Es un suponer.
Cada mañana, miles de obreros como los de la foto se exponen a peligros como éstos sin la más mínima medida de seguridad que evite un accidente. Algunos de ellos ya no vuelven más al "tajo" porque se accidentan y mueren.
Lo peor de esta situación es que al final, cuando unos falten, llegarán otros que harán su trabajo subidos al tejado haciendo equilibrios como si fueran trapecistas sin red.
Es la realidad de un inestable sector que ostenta el vergonzoso record de
siniestralidad laboral en España y en el que la seguridad laboral de los trabajadores está siempre en la cuerda floja por partida doble.
Etiquetas: accidentes, construcción, especulación, sociedad, sostenibilidad, vivienda